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Teslablog #2 - 2012-04-12T00:00:00

Este es el primero de los documentos donde Tesla se lanza abiertamente a hablar de ciencia y tecnología. Y no fue sorpresa para los analistas que, precisamente, la energía fuera el tema escogido por el serbocroata. No en vano, Tesla “[…]estaba convencido de que debería haber alguna manera de aprovechar toda la tremenda energía que existe en la naturaleza en todas y cada una de sus formas, de una manera absolutamente limpia y gratuita

También es uno de los primeros documentos donde Tesla disfruta citándose, algo que terminará siendo una constante en futuros archivos, aunque en este caso hay que reconocer que lo hace atinadamente, ya que pocas veces nuestro protagonista se ha mostrado tan visionario como en su famoso ensayo “El problema de aumentar la energía humana” (Century Magazine. Junio de 1900), citado reiterativamente a lo largo del documento.

En este ensayo, Tesla advierte de la futura necesidad de buscar fuentes de energía no limitadas: «[…]Deberíamos ser capaces de obtener la energía que necesitamos sin consumir materia»; para posteriormente defender la necesidad de investigar en energías “naturales”, especialmente la eólica: «[…]En contra de la creencia popular, la energía que se puede obtener del viento es bastante considerable»; la geotérmica: «[…]utilizar el calor contenido en la tierra, el agua o el aire»; y, por supuesto, la solar: «[…]servirnos nosotros mismos de los rayos del sol, que golpean la tierra innecesariamente», Y ya de paso lanza un órdago dirigido así mismo: «El hombre que lograra frenar este gasto sin sentido sería un gran benefactor de la humanidad» En cualquier caso, y como el propio Tesla no duda en señalar: “todo parece una conclusión extraída de la actual crisis energética”.

Pero, sin duda, una de las frases que más ha llamado la atención de los analistas de este teslablog suena a lamento: “[…]reconozcámoslo, a día de hoy, las energías renovables ni son tan renovables ni pueden competir con los sistemas tradicionales”, algo que suena desazonador pronunciado de sus labios, pero que no carece de cierta razón. Como Dawn Stover recalca en su fantástico artículo “El mito de las energías renovables(Stover 2011), la energía solar podrá ser inagotable y limpia, pero no lo es el silicio de las células fotovoltaicas, ni el cemento y el acero con el que se construyen los aerogeneradores empleados en los parques eólicos, por citar solo un par de ejemplos.

Con este panorama, en el fondo es lógico que el maestro de la energía decida volcarse en soluciones energéticas de futuro, en nuevas propuestas radicales y de frontera, aunque solo sea para evitar “¡la ruina de la civilización occidental! Tal y como la conocemos”.

 

Gasolina solar

Entre los diferentes proyectos energéticos que más seducen al inventor se encuentra la llamada “gasolina solar”, un producto generado de manera limpia y barata mediante la combinación de energía solar, agua y dióxido de carbono. Esto es lo que se está desarrollando, por ejemplo, en el Sandia National Laboratory, donde se emplea un espejo de seis metros situado en Nuevo México capaz de concentrar los rayos solares sobre la apertura de un cámara cilíndrica y metálica de apenas un metro, y en la que se insufla una mezcla de dióxido de carbono y agua. Mediante una proceso en varias etapas y gracias a los 1500 grados Celsius que se alcanzan en la cámara, el dióxido de carbono y el agua se transforman en monóxido de carbono e hidrógeno, una mezcla  conocida como gas de síntesis y que constituye el componente fundamental de muchos combustibles fósiles. De aquí a producir auténtica gasolina “solar” tan solo distaría un paso. Pero el problema radica precisamente en la enorme temperatura que se alcanza en la cámara – entre 900 y 1500 grados – que hace que se agriete y corrompa todo proceso. Se necesita, por tanto, desarrollar materiales capaces de soportar semejantes envites de calor.

 

Sandia National Laboratories - ref.NewYorker3327-2011.05.03.2778a.

Biogasolina

¿Y si la fuente de energía del futuro estuviera en los propios seres vivos? Tesla no anda desencaminado cuando, venciendo su repulsión natural a los gérmenes, vuelve sus ojos a lo microscópico. Cada vez son más los proyectos que emplean las capacidades de numerosos microorganismos con el fin de generar energía útil para el ser humano a partir de productos de desecho, como la basura. Además, los avances en genética están permitiendo, literalmente, diseñar nuevos organismos con capacidades “a la carta”, en lo que se denomina biología sintética. En esta línea, la empresa de biotecnología, Joule Unlimited asegura haber desarrollado genéticamente un nuevo tipo de bacteria capaz de emplear la luz del sol, agua y dióxido de carbono para generar y segregar diesel. Un pequeño error de terminología cometido por Tesla ha confirmado a los analistas que el maestro de la ingeniería eléctrica no lo fue tanto de la genética: las bacterias nunca son transgénicas, ya que este es un termino reservado para plantas y animales, sino que las bacterias sometidas a ingeniería genética se denominan bacterias recombinantes.  

 

- Joule Unlimited - ref.NewYorker3327-2011.06.04.2478a.

Fusión nuclear

Pero donde nuestro bloguero del pasado sí se haya en su salsa es al describir la gran esperanza de la producción energética del futuro: el ITER, que combina “campos magnéticos, ondas electromagnéticas de alta frecuencia, turbinas, etc... nada que yo no domine” (*). Y es que este reactor de fusión nuclear (que no hay que confundir con los tradicionales reactores nucleares, que son de fisión), que se está construyendo en el sur de Francia y que se espera esté listo en 2018, pretende generar diez veces más energía que la que consume. El principio básico de este ingenio es el mismo que reside en el corazón de las estrellas: la fusión nuclear. En el corazón del ITER - el reactor tomakak - un gas se calentará a más de ciento cincuenta millones de grados Celsius (tres veces la temperatura del núcleo del Sol) convirtiéndose en una sopa de partículas cargadas, denominada plasma, compuesta de núcleos de deuterio y tritio que reaccionarán entre sí generando helio, un poco de energía y neutrones libres. Gracias a la técnica del confinamiento magnético, el plasma caliente se mantendrá aislado de las paredes del reactor, pero no así a los neutrones libres, que al carecer de carga no serán afectados por dicho campo e impactarán contra las paredes del reactor, transfiriendo su energía en forma de calor. Este calor podrá utilizarse para generar electricidad mediante el empleo de turbinas.

 

ITER Tokamak - © ITER Organization - ref.NewYorker3327-2011.08.06.3818a.

Otras ideas

Tesla no hace ninguna mención a otras, más o menos extravagantes, ideas de futuro para la producción de energía, ni tan siquiera a algunas muy afines a su campo, como las turbinas de onda de choque o los motores térmicos. En cualquier caso, una vez más echa mano de su prodigiosa capacidad visionaria para dejarnos un mensaje claro: o buscamos una solución o será el fin de la civilización occidental. Tal y como la conocemos.

 

(*) Nota de los analistas: Hasta la fecha, y tras vanos esfuerzos, no se ha podido confirmar el papel real de Tesla en el ITER, ya que todos los responsables de este han declinado amablemente entrevistarse sobre ello.

 

Stover 2011  - “The myth of renewable energy” – Bulletin of the Atomic Scientist – Nov 2011

Amazings - http://amazings.es/2011/11/27/el-mito-de-las-renovables/

 

Nota: Resumen Informe psicológico ref.NewYorker3327.T2.: Además de su consabida tendencia a la egolatría, su reconocida obsesión por la higiene (obsérvese el equipo – tenazas, bata y mascarilla, con el sostiene la papelera) y su trastorno obsesivo por las palomas, Tesla sigue mostrando un marcado carácter iracundo y un obsesiva tendencia a lanzar objetos – especialmente globos terráqueos – fuera de plano.

 

 

 

 



 

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